domingo, 28 de abril de 2013


¿De qué manera la utilización de un paradigma sociocultural ayuda al diseño de actividades pedagógicas mediadas por tecnología digital, así como a la evaluación de dichas actividades y de las políticas institucionales y educativas que las sustentan?

La incursión de las nuevas tecnologías de la información en las instituciones educativas pretende transformar los espacios al interior de los salones de clases y fuera de ellos, donde se desarrollan las actividades formativas desde el punto de vista tecnológico-pedagógico. Lamentablemente estos recursos no pueden ser llevados en gran medida a los sectores más desfavorecidos de la población,  por los costos de implementación, los tipos de materiales e infraestructura que se requieren, y por la falta de capacitación del personal docente, quienes en la mayoría de los caso temen a un cambio de paradigma y erróneamente se ven desplazados por una revolución tecnológica digital, es por ello y otras causas que se reúsan a incorporar estos elementos al currículo, dejando así de lado todos los beneficios que pueden aprovechar con este tipo de herramientas tecnológicas. Es por ello que no solo se deben tomar en cuenta los aspectos que contemplan los elementos técnicos-pedagógicos sino también los culturales que son la forma como la sociedad educativa y el entorno social ve, acepta y aporta elementos para el buen aprovechamiento de estas tecnologías (Lacasa, 2002).

            Estudios recientes han demostrado como la apropiación tecnológica influye directamente en el desempeño profesional de un estudiante universitario recién egresado,  todo ello por las demandas que surgen del sector empresarial, que se encuentra a su vez dominado, por este mundo globalizado en la era de la tecnología, la información y las comunicaciones. Es por esto que se debe pensar en preparar a los nuevos estudiantes con herramientas tecnológicas de vanguardia para que destaquen sus potencialidades, en todas sus etapas formativas, desde preescolar hasta niveles de postgrado o doctorado, logrando así superar los estándares internacionales de calidad en educación y estar al nivel de cualquier país desarrollado, atendiendo a las demandas curriculares laborales de esta nueva era que se transforma a velocidades sorprendentes.

Todo ello sin duda deja una ardua tarea de renovación hacia el interior de las instituciones educativas, el gobierno, los padres de familia, la sociedad en general y el propio alumno, quienes deberán incursionar y transformar las prácticas formativas tradicionalistas en un compromiso de superación y actualización de los regímenes escolares.

Las instituciones educativas tienen por su parte que transformar la infraestructura e invertir en elementos tecnológicos de vanguardia, así como en capacitaciones del personal docente  para el diseño o adecuación de los programas y los materiales pedagógicos, para que estos puedan converger con las Tics de una manera integral. Se tendrán que aplicar y evaluar las actividades, para transformar el entorno educativo, las reglas, las políticas de uso y aplicación de las TIC’s al interior del salón de clases.

Se destaca el uso y aprovechamiento de estas herramientas solo como un reforzador de las técnicas psicopedagógicas, centradas en el estudiante en un ambiente colaborativo, a manera de estímulo con elementos audiovisuales, y jamás como un sustituto de la intervención del profesor en la interacción e intercambio de conocimientos, puesto que se ha demostrado con investigaciones recientes como el aprendizaje mixto o blended learning influye y tiene mejores resultados que las técnicas de enseñanza-aprendizaje a distancia y las tradicionalistas, de esta manera se le facilita al estudiante la adquisición de conocimientos con la estimulación de sus sentidos para un mejor aprovechamiento de los materiales educativos (Fernández Cárdenas, 2009). 

En otro aspecto la intervención de la sociedad y del entorno cultural es de gran importancia en el desarrollo de las competencias formativas ya que promueve y aporta de manera continua los elementos que pueden ser aprovechados en favor de la educación, utilizando para ello las actividades que surgen de manera colaborativa en comunidades de práctica dentro de un contexto psicopedagógico, mediante tareas rutinarias de la vida común (Daniels, 2003).

Esta nueva estructura propuesta a raíz de la fusión de las TICs con las técnicas psicopedagógicas deben ser aplicadas con cierto grado de flexibilidad por parte de las instituciones y por ende  los facilitadores tendrán que ser tolerantes y comprensivos en situaciones especiales, por ejemplo: en la aplicación del programa, tareas, trabajos y las evaluaciones, puesto que van a surgir aspectos no contemplados por el currículo, como toda etapa experimental donde se aprende y perfecciona sobre la práctica cotidiana. Ya que si para los educadores y demás actores implicados en la impartición de los conocimientos representa todo un reto, para los estudiantes es un cambio radical de un paradigma de aprendizaje, donde se involucran aspectos de aprovechamiento, comprensión, capacidad de retención, procesos psicológicos y emocionales entre otros. Este cambio tiene que ser paulatino para quienes vienen aprendiendo de manera tradicional y tienen poco o ningún contacto con la tecnología, ya que conlleva a la aplicación de un poco más de tiempo para el desarrollo de las actividades, todo ello mientras que se descubre y aprende a utilizar las herramientas tecnológicas necesarias (Wenger, 2001).

La labor del docente durante este proceso de cambio tiene que ser abierta a recibir nuevos conocimientos de elementos de hardware y aplicaciones de software que tal vez no conocía, por lo que al igual que el estudiante deberá aplicar un poco más de tiempo para descubrir e interrelacionar sus métodos de enseñanza con los elementos tecnológicos, con una apertura a la experimentación, capacitación e investigación, por lo que el uso del internet es de vital importancia en este proceso de descubrimiento, donde este puede encontrar infinidad recursos educativos abiertos o incursionar en estudios reconocidos por organizaciones educativas e investigadores de talla internacional.

Para finalizar se debe reconocer que no existe aún una fórmula pedagógica general, en la que se pueda confiar el proceso de enseñanza-aprendizaje de un currículo de manera autónoma, sobre todo con la intervención del uso de herramientas y aplicaciones tecnológicas, para ello es indispensable la actuación del facilitador y se deben tomar en cuenta situaciones muy específicas en cada caso, donde intervienen un sin número de variables, elementos y aspectos, entre ellos destacan los socio-culturales, que son de gran importancia, por ser el entorno que envuelve no solo al alumno sino también a las instituciones educativas (Fernández Cárdenas, 2008).

 Referencias
·         Daniels, H. (2003). Vygotsky y la Pedagogía. Barcelona: Paidós.
  • Fernández-Cárdenas, J. M. (2009). Aprendiendo a escribir juntos: Multimodalidad, conocimiento y discurso. Monterrey: Comité Regional Norte de Cooperación con la UNESCO / Universidad Autónoma de Nuevo León.
  • Fernández-Cárdenas, J.M. (2008). The situated aspect of creativity in communicative events: How do children design web pages together? Thinking Skills and Creativity, 3(3), 203-216
  • Lacasa, P. (2002). Cultura y Desarrollo. En P. Herranz Ibarra, & P. Sierra García, Cultura y Desarrollo (págs. 17-50). Madrid: UNED.
  • Wenger, E. (2001). Comunidades de Práctica: Aprendizaje, Significado e Identidad. Barcelona: Paidós.

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