¿De qué manera la utilización de
un paradigma sociocultural ayuda al diseño de actividades pedagógicas mediadas
por tecnología digital, así como a la evaluación de dichas actividades y de las
políticas institucionales y educativas que las sustentan?
La incursión de las nuevas tecnologías
de la información en las instituciones educativas pretende transformar los
espacios al interior de los salones de clases y fuera de ellos, donde se
desarrollan las actividades formativas desde el punto de vista tecnológico-pedagógico.
Lamentablemente estos recursos no pueden ser llevados en gran medida a los
sectores más desfavorecidos de la población, por los costos de implementación, los tipos de
materiales e infraestructura que se requieren, y por la falta de capacitación
del personal docente, quienes en la mayoría de los caso temen a un cambio de
paradigma y erróneamente se ven desplazados por una revolución tecnológica digital,
es por ello y otras causas que se reúsan a incorporar estos elementos al
currículo, dejando así de lado todos los beneficios que pueden aprovechar con
este tipo de herramientas tecnológicas. Es por ello que no solo se deben tomar
en cuenta los aspectos que contemplan los elementos técnicos-pedagógicos sino
también los culturales que son la forma como la sociedad educativa y el entorno
social ve, acepta y aporta elementos para el buen aprovechamiento de estas
tecnologías (Lacasa, 2002).
Estudios
recientes han demostrado como la apropiación tecnológica influye directamente
en el desempeño profesional de un estudiante universitario recién egresado, todo ello por las demandas que surgen del
sector empresarial, que se encuentra a su vez dominado, por este mundo
globalizado en la era de la tecnología, la información y las comunicaciones. Es
por esto que se debe pensar en preparar a los nuevos estudiantes con herramientas
tecnológicas de vanguardia para que destaquen sus potencialidades, en todas sus
etapas formativas, desde preescolar hasta niveles de postgrado o doctorado,
logrando así superar los estándares internacionales de calidad en educación y estar
al nivel de cualquier país desarrollado, atendiendo a las demandas curriculares
laborales de esta nueva era que se transforma a velocidades sorprendentes.
Todo ello sin duda deja una ardua tarea
de renovación hacia el interior de las instituciones educativas, el gobierno,
los padres de familia, la sociedad en general y el propio alumno, quienes
deberán incursionar y transformar las prácticas formativas tradicionalistas en
un compromiso de superación y actualización de los regímenes escolares.
Las instituciones educativas tienen por
su parte que transformar la infraestructura e invertir en elementos
tecnológicos de vanguardia, así como en capacitaciones del personal docente para el diseño o adecuación de los programas y
los materiales pedagógicos, para que estos puedan converger con las Tics de una
manera integral. Se tendrán que aplicar y evaluar las actividades, para
transformar el entorno educativo, las reglas, las políticas de uso y aplicación
de las TIC’s al interior del salón de clases.
Se destaca el uso y aprovechamiento de
estas herramientas solo como un reforzador de las técnicas psicopedagógicas,
centradas en el estudiante en un ambiente colaborativo, a manera de estímulo
con elementos audiovisuales, y jamás como un sustituto de la intervención del
profesor en la interacción e intercambio de conocimientos, puesto que se ha
demostrado con investigaciones recientes como el aprendizaje mixto o blended learning influye y tiene mejores
resultados que las técnicas de enseñanza-aprendizaje a distancia y las tradicionalistas,
de esta manera se le facilita al estudiante la adquisición de conocimientos con
la estimulación de sus sentidos para un mejor aprovechamiento de los materiales
educativos (Fernández Cárdenas, 2009).
En otro aspecto la intervención de la
sociedad y del entorno cultural es de gran importancia en el desarrollo de las
competencias formativas ya que promueve y aporta de manera continua los
elementos que pueden ser aprovechados en favor de la educación, utilizando para
ello las actividades que surgen de manera colaborativa en comunidades de práctica
dentro de un contexto psicopedagógico, mediante tareas rutinarias de la vida
común (Daniels, 2003).
Esta nueva estructura propuesta a raíz
de la fusión de las TICs con las técnicas psicopedagógicas deben ser aplicadas
con cierto grado de flexibilidad por parte de las instituciones y por ende los facilitadores tendrán que ser tolerantes
y comprensivos en situaciones especiales, por ejemplo: en la aplicación del
programa, tareas, trabajos y las evaluaciones, puesto que van a surgir aspectos
no contemplados por el currículo, como toda etapa experimental donde se aprende
y perfecciona sobre la práctica cotidiana. Ya que si para los educadores y
demás actores implicados en la impartición de los conocimientos representa todo
un reto, para los estudiantes es un cambio radical de un paradigma de
aprendizaje, donde se involucran aspectos de aprovechamiento, comprensión,
capacidad de retención, procesos psicológicos y emocionales entre otros. Este
cambio tiene que ser paulatino para quienes vienen aprendiendo de manera
tradicional y tienen poco o ningún contacto con la tecnología, ya que conlleva
a la aplicación de un poco más de tiempo para el desarrollo de las actividades,
todo ello mientras que se descubre y aprende a utilizar las herramientas
tecnológicas necesarias (Wenger,
2001).
La labor del docente durante este
proceso de cambio tiene que ser abierta a recibir nuevos conocimientos de
elementos de hardware y aplicaciones
de software que tal vez no conocía,
por lo que al igual que el estudiante deberá aplicar un poco más de tiempo para
descubrir e interrelacionar sus métodos de enseñanza con los elementos
tecnológicos, con una apertura a la experimentación, capacitación e
investigación, por lo que el uso del internet
es de vital importancia en este proceso de descubrimiento, donde este puede
encontrar infinidad recursos educativos abiertos o incursionar en estudios
reconocidos por organizaciones educativas e investigadores de talla
internacional.
Para finalizar se debe reconocer que no
existe aún una fórmula pedagógica general, en la que se pueda confiar el
proceso de enseñanza-aprendizaje de un currículo de manera autónoma, sobre todo
con la intervención del uso de herramientas y aplicaciones tecnológicas, para
ello es indispensable la actuación del facilitador y se deben tomar en cuenta situaciones
muy específicas en cada caso, donde intervienen un sin número de variables,
elementos y aspectos, entre ellos destacan los socio-culturales, que son de
gran importancia, por ser el entorno que envuelve no solo al alumno sino
también a las instituciones educativas (Fernández Cárdenas,
2008).
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Daniels,
H. (2003). Vygotsky y la Pedagogía. Barcelona: Paidós.
- Fernández-Cárdenas,
J. M. (2009). Aprendiendo a escribir juntos: Multimodalidad, conocimiento
y discurso. Monterrey: Comité Regional Norte de Cooperación con la UNESCO
/ Universidad Autónoma de Nuevo León.
- Fernández-Cárdenas, J.M. (2008). The situated
aspect of creativity in communicative events: How do children design web
pages together? Thinking
Skills and Creativity, 3(3), 203-216
- Lacasa,
P. (2002). Cultura y Desarrollo. En P. Herranz Ibarra, & P. Sierra
García, Cultura y Desarrollo (págs. 17-50). Madrid: UNED.
- Wenger,
E. (2001). Comunidades de Práctica:
Aprendizaje, Significado e Identidad. Barcelona: Paidós.
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